Aceites Minerales

Los aceites minerales constituyen unos de los insecticidas clásicos, posicionándose fundamentalmente en el control de cochinillas. Las cochinillas son insectos que pertenecen al orden de los homópteros y tienen aparato bucal chupador. Morfológicamente los hay con un caparazón que recubre el cuerpo (ej.: Cochinilla del Olivo: Saissetia oleae), sin caparazón (ej.: Cochinilla blanca del tronco de los cítricos: Unaspis citrii), de aspecto algodonoso (ej.: Cochinilla algodonosa: Pseudococcus citrii), recubiertas de una capa cerosa (ej.: Cochinilla grande del aguaribay: Ceroplastes Grandis).

Los aceites actúan recubriendo el cuerpo del insecto, y su muerte se produce por asfixia al impedirle el intercambio gaseoso. Asimismo, el vegetal posee en su morfología estructuras que le sirven para intercambiar gases (estomas, lenticelas) y éstas también quedan recubiertas con la película de aceite al ser aplicado el producto.

Si el aceite no es de buena calidad, o fue mal seleccionado o mal aplicado, puede producir fitotoxicidad, o sea daños en el vegetal.

Los aceites minerales, se dividen en dos grupos principales:

Aceites de verano: se aplican sobre plantas en pleno estado vegetativo: ej.: cítricos.

Aceites de invierno: se aplican sobre plantas de hojas caducas, cuando están sin hojas, flores y frutos: ej.: durazneros, ciruelos.

Los aceites minerales se obtienen de la destilación del petróleo sobre los 300º. Son los que se emplean para combatir las plagas, después de haber sufrido el proceso de refinación y neutralización de manera que mantenga una constante química y física determinada para que destruya las plagas sin dañar las plantas.

a) Indice de sulfonación: Este valor permite determinar el grado de pureza de un aceite, poniendo de manifiesto la mayor o menor cantidad de hidrocarburos no saturados perjudiciales a la vegetación que son atacados por el ácido sulfúrico y que constituyen el residuo sulfonado. Los hidrocarburos saturados no reaccionan con el ácido sulfúrico y constituyen el residuo no sulfonable.

Cuanto mayor sea la cantidad de hidrocarburos saturados, es decir no sulfonables, menor será el riesgo de quemar las plantas, pero hay que tener en cuenta que los hidrocarburos no saturados son los que tienen mayor poder insecticida, de manera que no deben eliminarse totalmente, sino graduarlos de tal manera que sean efectivos para los insectos sin dañar las plantas.

Los aceites minerales deben mantener un residuo no sulfonable durante el invierno, para pulverizaciones en plantas sin follaje, no menor del 70% y en verano no menor del 90%.

b) Indice de viscosidad: El aceite penetra en los estigmas del insecto y ejerce su acción; si es muy viscoso tarda mucho en penetrar y es difícilmente expulsado, en cambio si es liviano penetra fácilmente pero se expulsa rápido. Algo semejante ocurre en los estomas de las hojas de los vegetales: un aceite viscoso no puede ser expulsado y se impiden los procesos de respiración y transpiración.

Como conclusión el aceite debe asegurar una penetración relativamente rápida a través de los órganos respiratorios del insecto y una adecuada persistencia, que no sea excesiva para evitar daños en el vegetal. Por lo general los aceites de verano presentan viscosidades que varían entre 70 y 85 segundos Saybolt a 38ºC.

En forma práctica podemos decir que un aceite de verano puede aplicarse sin temor a daños en plantas afectadas (caducas o perennes), durante los meses fríos, pero un aceite de invierno no debe aplicarse nunca en presencia de altas temperaturas, o sea en primavera o verano.

Los aceites de verano pueden ser blancos o transparentes. Los aceites blancos como GlacoXAN OIL son emulsiones de aceite en agua fácilmente diluíbles.

Cuanto mayor sea la cantidad de hidrocarburos saturados, es decir no sulfonables, menor será el riesgo de quemar las plantas, pero hay que tener en cuenta que los hidrocarburos no saturados son los que tienen mayor poder insecticida, de manera que no deben eliminarse totalmente, sino graduarlos de tal manera que sean efectivos para los insectos sin dañar las plantas.

Los aceites minerales deben mantener un residuo no sulfonable durante el invierno, para pulverizaciones en plantas sin follaje, no menor del 70% y en verano no menor del 90%.


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