Plantas Sanas

Las plantas constituyen seres vivos, y como tales, a lo largo de su vida pueden presentar numerosos problemas que, de no ser detectados y controlados a tiempo, no les permitirán desarrollarse adecuadamente, pudiendo llegar a extinguirlas. La sanidad de un vegetal comienza con el conocimiento de sus requerimientos ambientales, ya que el no colocarlo en el lugar adecuado, lo debilitará hasta su muerte o tornará más susceptible al ataque de agentes perjudiciales.
Los problemas pueden ser innumerables y las causas muy variadas. Pero cualquiera fuese ésta, un correcto diagnóstico del problema resultará escencial para efectuar un adecuado control, logrando que el vegetal logre recuperarse.

Las adversidades que presentan las plantas pueden ser producidas por las siguientes causas:

  1. Plagas animales: entre las que podemos mencionar por su importancia a los insectos, ácaros, nematodes, crustáceos, miriápodos, moluscos, aves, mamíferos y roedores.
  2. Enfermedades parasitarias: Son las causadas por agentes parasitarios como virus, bacterias y hongos.
  3. Enfermedades fisiogénicas: Estas pueden ser:

Nutrimentales: son las ocasionadas por la carencia de macro y micronutrientes, o por excesos de elementos de suelo.

Físicos o ambientales: producidas por temperatura bajas o elevadas, sequía, exceso de agua, luz, granizo, viento, lluvia, rayos, etc...

Químicos: Son los producidos por herbicidas, gases tóxicos y biocidas.

Mecánicos: En ellas se incluyen traumatismos tales como amputaciones (heridas causadas como consecuencia de podas mal realizadas) , laceraciones (lastimaduras o heridas causadas por viento, roedores) contusiones (ocasionados por golpes), estrangulaciones (causadas por ligaduras realizadas con alambres)

Como reconocer cuál de estos problemas está presentando un vegetal?
La tarea no es sencilla y requiere tanto de conocimientos como de experiencia para realizarlo.

Plagas animales
Éstas pueden encontrarse sobre el vegetal, o bien podemos hallar indicios de su presencia como el hallazgo de mudas, deyecciones, etc.. El conocimiento de sus características morfológicas, aparatos bucales que poseen, daños que producen, así como los regímenes alimentarios de los agentes resultan imprescindibles para ubicar a la plaga e identificar el problema que ocasiona. Los datos biológicos aportan valiosos elementos para realizar el control.

Enfermedades
Pueden observarse un síntoma y un signo.

El síntoma consiste en la alteración morfológica que puede verse en el lugar de la infestación producida en el proceso de la enfermedad. El síntoma es la manifestación de la enfermedad.

El signo es la expresión visible del patógeno sobre el hospedante. Cuando una hoja presenta un síntoma de deformación arrepollada, podemos ver la presencia de un pulgón. Una cosa es ver el agente causal y otra es ver la sintomatología que produce.

Los virus, se consideran que no presentan signo ya que sólo son visibles con la utilización de un microscopio electrónico. En el caso de los hongos pueden presentar varios tipos de signos como: eflorescencia blanquecinas constituidas por micelio y estructuras del hongo que presentan los Oidios, fieltros color grisáceo en el envés de las hojas los cuales se corresponden en el haz con manchas pardas como en el caso de los mildew, pústulas como en el caso de las royas, etc.

En las enfermedades bacterianas aparece un exudado gomoso de aspecto mucoso que recibe el nombre de zooglea y cuyo color depende de la bacteria causante.

Dado que no siempre puede hallarse el signo, para la confirmación de un problema fitopatológico deben realizarse tests específicos en laboratorio, como en el caso de los virus, y cultivos, para bacterias y hongos.

Si bien muchos de los agentes perjudiciales producen síntomas característicos, es frecuente encontrar que problemas de diferente origen ocasionan el mismo síntoma. Como ejemplos podemos mencionar a las eflorescencias blanquecinas producidas por ácaros eriófidos que pueden ser confundidos con micelios de hongos, o bien la presencia de agallas las cuales pueden ser ocasionadas tanto por agentes animales como por patógenos, etc.

Para las enfermedades nutrimentales existen síntomas típicos, pero en numerosos casos pueden resultar similares a los ocasionados por patógenos, especialmente virus. Además cada especie puede producir un síntoma diferente frente a la carencia de un elemento determinado y pueden ocurrir efectos antagónicos y sinérgicos entre distintos nutrientes. El diagnóstico es dificultoso y requiere de análisis químicos del suelo y de la planta.

Algunos daños ocasionados por los factores climáticos pueden presentan síntomas comunes a otros problemas. Tal es el caso del marchitamiento, ocasionado por las altas temperaturas, característico también de la sequía y de ataque de nematodes.

La carencia de luz se manifiesta en algunas especies como clorosis, pero también suele presentarse ante la deficiencia de nutrientes.

La lista podría ser exhaustiva. Por ello se recomienda, si no se posee la máxima seguridad de la identificación del problema y si se justifica económicamente, la asistencia a Centros de Investigación Especializados en Sanidad Vegetal (Facultad de Agronomía UBA, INTA) o bien la consulta con un profesional (Ing. Agrónomo o Técnico en Floricultura y Jardinería).

Recuerde que el uso de un producto en el momento justo no sólo significará terminar con el problema, sino también evitar la contaminación del ambiente con productos colocados inoportunamente, así como también ahorrar tiempo y dinero.

Ing. Agr. Silvina G. Bado (J. T. P. Cátedra de Zoología Agrícola — FA - UBA)


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